Quiénes somos: equipo y método editorial
En corto
Quien responde por lo publicado aquí es Venios Volden, responsable del proyecto editorial. No hay sociedad constituida, ni socios, ni vínculo con los servicios descritos: una sola persona fija el criterio, escribe, firma y corrige, desde México. El dinero entra por una sola vía, las comisiones de afiliado.
La pregunta que contesta esta página es concreta: por qué creerle a un precio publicado en la guía de DeepNude. La respuesta es el método —de dónde salió el dato, cómo se marca y qué pasa el día que resulta falso.
Antes de publicar
Cuatro orígenes, y el texto dice cuál es cuál
Un tarifario, una ley y una impresión no valen lo mismo, así que no se escriben igual: cada afirmación cae en uno de estos renglones.
| Origen | Qué sostiene | Cómo queda escrito |
|---|---|---|
| Documento del propio operador | Importes, paquetes, medios de pago, plazos de borrado, reglas de reembolso | Como afirmación suya: «según su propia documentación», con el año |
| Texto oficial de un tercero | Lo exigible en México y las reglas de tiendas y plataformas | Como hecho comprobable, con enlace a la fuente oficial |
| Lo visible sin abrir cuenta | Si la tarifa está a la vista, si hay operador con nombre, si el sitio deja leer sus condiciones | Como observación fechada, sin extenderla más allá |
| Lo que no se pudo comprobar | Nada | Como hueco: «no publica importes», «no responde desde México» |
El cuarto renglón es el que más aparece aquí: cuando un servicio guarda su precio detrás del acceso, lo honesto es decir que no hay cifra, no copiar la que circula en otra página de reseñas.
El método
Qué se revisa, qué no y quién paga la cuenta
Lo que se revisa de cada servicio
Siempre la misma lista, y se resuelve leyendo lo que el operador publica antes de pedir una cuenta:
- El importe del paquete más chico y cuántas unidades entrega, para sacar el precio por imagen en vez del titular del anuncio.
- Qué medios de pago acepta: una tarjeta deja abierta una aclaración bancaria y una transferencia en criptomoneda no deja ninguna.
- Si existe procedimiento escrito de devolución, con plazos, o si las ventas se declaran definitivas.
- Qué dice sobre el archivo que recibe: plazo de conservación con número, o una promesa sin fecha.
- Quién opera: razón social, país declarado, tribunal competente. La ausencia de los tres se anota en la ficha.
- Qué entrega sin pagar y cuántas imágenes son en realidad esas unidades de bienvenida.
Las señales de alarma que salen de esa lectura —pasarelas sin nombre, cobros que se renuevan solos, documentos que se contradicen dentro del mismo sitio— se explican aparte, en los riesgos de datos.
Lo que no se comprueba
No se contratan estos servicios ni se abren cuentas de prueba: ningún texto describe un resultado propio, porque producirlo exigiría material de alguna persona y nadie consiente aparecer en un banco de pruebas. Quedan fuera del alcance la calidad de salida, la resolución real y el tiempo de entrega, que tampoco publica ninguno de los seis.
Preferimos ese hueco a la alternativa: cada dato de aquí tiene que poder rastrearse hasta un documento que tú también puedas abrir.
De dónde sale la calificación
El número de cada tarjeta es una calificación editorial construida con información abierta, no una medición. Pesa tres cosas: cuánto ofrece el servicio y para cuántos usos sirve, qué tan en pie está —dominio activo, documentos vigentes, canal de atención que contesta— y cuánto abre de sí mismo antes del primer cargo.
Ese tercer eje es el que más mueve la cifra aquí: un servicio con tarifa a la vista y reglas de reembolso escritas sube aunque ofrezca menos, y uno que no deja leer sus condiciones desde México baja. La fecha de cada ficha es de revisión documental, no de prueba.
Con qué se paga este sitio
Con comisiones: si contratas del otro lado de un botón, el operador paga un porcentaje y tú pagas la tarifa de siempre. Los seis servicios tienen programa de afiliados y los seis botones pasan por ahí; decir que alguno queda fuera sería falso.
Lo que esa comisión no compra: aparecer, subir de lugar, que se borre una advertencia o que un hueco de información se convierta en cifra. El orden se escribe con el criterio de arriba antes de mirar qué programa paga mejor, y por eso el primero de la lista y el que va con más advertencias se enlazan igual. Las obligaciones que asume quien firma están en los términos de uso.
Lo que no hacemos
Este dominio no genera imágenes, no recibe archivos de lectores, no aloja instaladores ni enlaza a descargas, y no intermedia entre tú y ningún operador. No hay formulario, no hay carrito y no hay cuenta que abrir: la única cosa que el sitio guarda de una visita son los registros técnicos del proveedor de alojamiento, detallados en nuestro aviso de privacidad.
De ahí sale un límite que conviene decir antes: no podemos bajar una imagen alojada en otro servidor, ni cancelar una suscripción, ni recuperar un cargo. Sí podemos explicar ante quién se hace cada trámite.
Cuando el dato está mal
Las tarifas cambian sin aviso y ninguna página las sigue en tiempo real, así que el error no es hipótesis sino cuestión de meses. Señálalo con la página, la frase y dónde está la cifra correcta: se verifica contra el documento original y se corrige.
Los plazos: cuando el dato equivocado puede costarte dinero —un importe, un medio de pago, una regla de reembolso—, la ficha se corrige o se retira el mismo día en que se confirma; el resto entra en la revisión ordinaria, en días hábiles. Si la comprobación no llega a nada, la afirmación se sustituye por el hueco. Para eso está la dirección de contacto.
Preguntas
Sobre quién publica y cómo
¿De dónde salen los precios si no abren cuenta?
De las páginas de tarifas, términos y avisos de privacidad que cada servicio publica en su propio dominio, leídas desde México y citadas como afirmación suya. Tres de los seis tienen ahí la lista completa; de los otros tres no verás importes aquí, porque no los publican fuera de la cuenta.
¿La calificación viene de una prueba?
No. Es una posición editorial sobre lo que cada servicio ofrece, cuánto publica de sí mismo y qué tan en pie está, calculada con material abierto. No se envían imágenes, no se contratan planes y ninguna página habla de resultados obtenidos aquí.
¿Un operador puede pagar por subir de lugar?
No existe esa tarifa ni ese trato. La comisión se cobra solo si alguien contrata del otro lado, nunca por figurar ni por el puesto. Si mañana cierra un programa, la ficha se queda como está hoy.
¿Por qué detrás no hay una empresa?
Porque no existe: el proyecto lo sostiene una persona y decirlo cuesta menos que fabricar un organigrama. Una razón social inventada aparentaría un respaldo que ningún documento sostiene, y quien responde por un texto equivocado sería exactamente la misma.
¿Reciben fotos o archivos de lectores?
Nunca, y no hay manera técnica de hacerlo: ninguna página tiene formulario de carga. Un correo con imágenes adjuntas se elimina sin abrirse, así que no queda copia ni en el buzón.
¿Tienen relación con el programa original de 2019?
Ninguna. Aquel programa dejó de distribuirse ese mismo año y quienes hoy usan el nombre son servicios web independientes. Aquí se describe lo que cobran y lo que publican, nada más.
Revisada en . Cualquier cambio en el método se refleja aquí antes de aplicarse a una ficha.